En principio en este tipo de edificios, lo más importante es la seguridad de los seres humanos que viven y trabajan en su interior. Además de otras soluciones que aporten efectividad en la gestión y el control del edificio. Como por ejemplo la iluminación, el control de las persianas, detectores de presencia, alarmas técnicas y pulsadores. Todo ello integrado mediante los diferentes actuadores, sensores y dispositivos, lo que dota a la instalación de una amplia flexibilidad, confort y adaptabilidad para el usuario.
Abarcamos desde el proyecto simple de sistema de intercomunicación residente - auxiliar, hasta el proyecto complejo de automatización total de la residencia, con sensores de presencia, de caída de cama, control de apertura de puertas, comunicación con teléfonos inalámbricos, control de las asistencias, etc...
Otra de las ventajas destacadas es que este tipo de instalación permite a los usuarios con problemas de movilidad el acceso a todos los sistemas del hogar desde un mismo interfaz. A través de un mando a distancia IR o RF, la persona puede controlar la climatización, abrir y cerrar puertas y ventanas, ejecutar escenas de iluminación, subir y bajar la encimera de la cocina, manejar la grúa de transporte, etc.
Soluciones que aportan seguridad al usuario, como los sistemas de aviso en caso de emergencia, los pulsadores con tirador y la gestión de alarmas técnicas, como es el caso de los dispositivos de detección de agua, gas y humo. Estas alarmas, cuando se disparan, generan avisos sonoros y/o luminosos.
Avisos al exterior en caso de emergencia o imprevisto. Los cuidadores y familiares pueden recibir los mensajes en forma de correo electrónico, llamada telefónica o SMS.
El objetivo es que con dichas soluciones en inmótica se ayude a las personas mayores o con discapacidades físicas a tener una vida más cómoda, con más autonomía y más agradable.
Aunque la automatización de instalaciones en Residencias de la tercera Edad y centros de día demanda una inversión adicional, los resultados han demostrado que tales gastos se amortizan en plazos muy cortos y finalmente se revierte en beneficios económicos, con disminuciones significativas en el consumo anual de energía. La optimización del coste energético es el primer beneficio dentro del ahorro de los costes variables; una inversión moderada para la automatización de un Edificio, proporciona información adecuada del espectro del consumo energético, permitiendo, según los casos, ahorros superiores al 20% en la factura energética.

El objetivo de la automatización de este tipo de de edificios, es la de integrar el conjunto de servicios proporcionados por sistemas tecnológicos independientes para satisfacer las necesidades básicas de los clientes y empleados en cuanto a seguridad, comunicación, gestión energética y confort. Los sistemas de gestión de Residencias de la tercera edad deben integrar:
- Control de Iluminación.
- Climatización (producción de frío/calor) y ventilación.
- Control de Motorizaciones: persianas, toldos, cortinas, etc.
- Control en función de variables ambientales externas (iluminación, humedad y temperatura).
- Control de Dispositivos eléctricos.
- Control de producción de ACS.
- Control de consumos energéticos.
- Seguridad: Detección de Intrusión, control de accesos y monitorización de video vigilancia.
- Integración con instalaciones contra-incendios.
- Alarmas técnicas: Detección de Inundación.
- Alarmas médicas
Ventajas de los sistemas de control integrados en residencias y centros de día.
Los sistemas de gestión integrados de instalaciones, aplicados a Residencias de la tercera edad, presentan las siguientes ventajas frente a edificios con instalaciones convencionales:
- Múltiples subsistemas del edificio integrados bajo una única infraestructura.
- Costes inferiores del ciclo de vida de los diferentes productos.
- Aumento de funcionalidad de los diferentes sistemas.
- Posibilidad de ampliaciones y mejoras con integración de futuros sistemas y funcionalidades de modo rápido y sencillo y a un bajo coste.
- Reducción de gasto energético.
- Reducción de costes de mantenimiento.
- Toma de decisiones documentadas.
- Acceso en tiempo real a la información de múltiples sistemas desde un único interfaz de usuario.
- Mayor confort para los usuarios del edificio tanto clientes como el personal del hotel.
- Mejora de la imagen corporativa.
Control de Zonas comunes
Con un sistema de control apropiado pueden obtenerse sustanciales mejoras en los costes de una instalación hotelera, debido a:
- Ahorro energético (entre un 15% y un 30%), ya que un sistema de control de la combina sistemas de control de tiempo, sistemas de control de ocupación, sistemas de aprovechamiento de la luz natural, etc.
- Ahorro en costes de mantenimiento: reducción de los costes de mano de obra debido a averías, prolongación de la vida útil de los equipos, mejor planificación de mantenimiento en función de horas de funcionamiento de los equipos.
- Gestión racional de las instalaciones: información sobre los gastos energéticos por zonas, horarios, optimización de parámetros y calibrado de los mismo de forma que se obtenga un mínimo coste energético.
Algunas de las posibilidades de control en las zonas comunes de una instalación hotelera son:
- Regulación de iluminación en función de luminosidad exterior en zonas de cristalera,
- Selección de escenas de confort y consumo óptimo en zonas comunes, hall, y recepción. Control de clima e iluminación en cafeterías y restaurantes.
- Gestión eficaz del clima e iluminación en salones.
- Control de iluminación de fachadas en función de la luz natural.
- Detección de fugas de agua en aseos.
En las Residencias de Mayores, el control de las habitaciones tiene como principal objetivo supervisar que los residentes se encuentren bien y que estos puedan comunicar de modo rápido una alarma de tipo sanitario y recibir una respuesta eficaz en el menor tiempo posible.

Control de Habitaciones
Monitorización de alarmas médicas
Existen varias formas de monitorizar las incidencias que puedan tener los residentes. Algunos ejemplos son:
Tiradores médicos: generan una alarma desde el baño y desde la mesilla de noche de cada una de las habitaciones. Estas alarmas se activan mediante el tirador enviando la señal al puesto de control.
Pulseras o medallones: para emitir alarmas por radiofrecuencia; los residentes podrían llevar una pulsera o medallón desde la que se activaría una alarma médica. De este modo se asegura que la persona mayor pueda pedir auxilio en caso de una caída lejos de los pulsadores. Esta alarma es recibida por un receptor de radio al lado del cuadro eléctrico de la habitación enviando la señal al puesto de control.
Sensores de presión en camas: Las camas pueden dotarse de sensores de presión de modo que las personas que por su estado de salud deban permanecer en cama o cuando los residentes duerman, en caso de caída, automáticamente se active una alarma en el puesto de control de forma que se atienda inmediatamente a la persona que ha sufrido la incidencia.
Cuando la alarma ha sido notificada al ordenador de recepción o puesto de control, se enciende una luz intermitente en el propio tirador médico. Desde recepción es posible confirmar que la persona responsable ha leído la alarma y que procede a su atención. En el momento de la confirmación la luz del tirador médico se apaga, así mismo puede confirmarse la recepción de la alarma mediante un interfono. De este modo el residente percibe en todo momento si su alarma ha sido recibida y si va a ser atendido, evitando la angustia de no saber si va a recibir ayuda.
Sistema de notificación al personal asistencial
La recepción o puesto de control de la Residencia deberá ser dotado de un ordenador de supervisión para que el personal responsable reciba los avisos de alarmas médicas. La lectura de este aviso debe ser confirmada en pantalla para tranquilizar al residente, en caso de no ser confirmada en un tiempo configurable, se envía un SMS a un número de teléfono configurado según la hora del día. El envío de SMS se realiza previendo que el personal haya tenido que salir de recepción para realizar alguna tarea o ayudar a otro residente.
En el caso de que el personal tenga que ausentarse por un tiempo prolongado es posible activar la opción de que el SMS se envíe inmediatamente sin esperar a la confirmación. En el caso de que el ordenador se apague o se averíe, el personal sigue recibiendo los avisos de emergencia por SMS.
Asimismo, puede realizarse el seguimiento y control de los tiempos de respuesta del personal ante avisos de alarmas por parte de los residentes. Este tipo de control puede realizarse mediante tarjetas de proximidad o pulsadores en las habitaciones que obliguen al personal que atiende estas incidencias a realizar actuaciones para desactivar la alarma médica desde la misma habitación una vez atendida la incidencia. Asimismo, este mismo sistema de control puede servir para la supervisión de rondas periódicas o atención programada a residentes que deban recibir algún tratamiento médico cada cierto tiempo (toma de medicamentos, revisión de constates vitales, etc.).
Gestión y monitorización desde un puesto externo
El sistema tiene que tener la capacidad para monitorizar toda la información de la instalación en un puesto remoto a través de Internet. De este modo, en caso de ser necesario, se podrán monitorizar distintos edificios desde un solo puesto de supervisión y no tener el equipo y el personal de monitorización en cada uno de los edificios.
Gestión energética de habitaciones
Este control puede realizarse de diversa maneras, de forma que se mantenga desconectada la iluminación y la climatización o en este último caso mantenerlo en temperatura de mantenimiento en función de la ocupación de la habitación. Las posibles soluciones son.
- Sistema de control automático, que combina un contacto de puerta con sensores de presencia. Su implantación requiere un detallado estudio de cada tipo de Residencia y en muchos casos no resulta recomendable.
- Programación horaria: para aquellas habitaciones con residentes que no deban permanecer constantemente en la habitación y tengan programadas diferentes actividades durante el día, pudiendo así desconectar la iluminación y enchufes así como activar la climatización en modo mantenimiento cuando los residente permanezcan fuera de la habitación.
- Regulación de temperatura en función de la ocupación:
El residente dispone de un termostato y tiene la opción de desconectar el fan-coil, dejarlo en posición Auto o variar la temperatura pero siempre dentro de los parámetros de consigna dados por el gestor.
Así por ejemplo, en invierno, si el cliente mantiene el dial en la posición inicial, la temperatura interior se mantendrá en 22º C, si lo gira a la izquierda hasta el máximo obtendrá 19º C y si lo lleva al extremo opuesto tendrá 24º C, por lo que en cualquier caso la oscilación estará dentro de las condiciones de confort.
En el caso de climatización, la operativa podría ser la siguiente:
- El residente abandona la habitación: la regulación conmuta a una temperatura de mantenimiento 2º C inferior a la establecida como consigna.
- Vuelve a la habitación: el sistema vuelve a la temperatura de consigna.
- Desactivación de la climatización en función de ventanas abiertas.
Gestión de pisos o apartamentos tutelados
Estas soluciones, también pueden ser aplicables a Pisos o Apartamentos Tutelados, en el que los residentes (personas mayores con total autonomía), puedan obtener servicios similares a los de una Residencia de Mayores, con las mismas comodidades y libertades que podría disfrutar en su propia vivienda, pero con mayor seguridad.
En estos casos, el sistema tiene que tener la capacidad de ampliarse para monitorizar toda la información de la instalación en un puesto remoto a través de Internet. De este modo en caso de ser necesario se podrán monitorizar distintos edificios desde un solo puesto de supervisión y no tener el equipo y el personal de monitorización en cada uno de los bloques de apartamentos tutelados. Este servicio estaría abierto a acuerdos con centralitas como el 112 o sistemas de atención privada.
Para este tipo de edificios, podría establecerse una serie de controles básicos en cuanto a alarmas médicas como las vistas hasta el momento, así como alarmas técnicas (control de fugas de agua o gas) con el fin de ofrecen a los residentes un entorno más seguro. Asimismo, se podrían ofrecer ampliaciones en función de las necesidades personales de cada inquilino, para que en el caso de que le interese el servicio, sea el interesado quien asuma los gastos de los mismos.